Mínimo vital en la pensión de alimentos

Sep 27 2016

Mínimo vital en la pensión de alimentos

El Tribunal Supremo establece que la cuantificación del mínimo vital en la pensión de alimentos será proporcional a la economía del obligado a su pago.

Hablamos de una cuestión que por desgracia, en estos tiempos de profunda crisis, se está dando con mayor frecuencia y es la consideración del mínimo vital en la pensión de alimentos.

Muchos Juzgados de Familia consideran que cuando se establece una pensión de alimentos a favor de los hijos, hay que partir del hecho incuestionable de que los hijos necesitan de un mínimo vital económico con independencia de la situación económica en la que se encuentre el obligado a su pago.

Así, nos encontramos con resoluciones que establecen un mínimo vital en la pensión de alimentos independientemente de que el progenitor obligado tenga o no recursos económicos.

Se acredita en el procedimiento judicial que el padre carece de ingresos económicos y de cualquier ayuda o prestación económica y pese a ello, se establece que ha de pagar una pensión de alimentos a cada uno de sus hijos estableciendo una cantidad como mínimo vital para que sus hijos puedan alimentarse.

La cuestión de si es jurídicamente aceptable establecer un mínimo vital en la pensión de alimentos cuando el obligado carece totalmente de recursos económicos ha sido planteada ante el Tribunal Supremo en alguna ocasión, pretendiendo mediante este artículo, plasmar la doctrina pronunciada al respecto.

Mínimo vital en la pensión de alimentos. Tribunal Supremo (Sala 1ª), sentencia de 18 de Marzo de 2016.

PLANTEAMIENTO DEL ASUNTO:

–  El Juzgado de Familia establece una pensión alimenticia a favor del hijo menor de edad por importe de 63,00 euros mensuales.

–  Se dicta sentencia por la Audiencia Provincial, ya que la mujer había recurrido,  acordando elevar la cuantía de la pensión alimenticia a 125,00 euros mensuales, por entender que es el mínimo vital para garantizar las necesidades del menor, interés prevalente, y ello a pesar de la falta de ingresos del padre.

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS

1º.-  Ante una situación de dificultad económica habrá de examinarse el caso concreto y revisar la Sala si se ha conculcado el juicio de proporcionalidad del artículo 146 del Código Civil.

Lo normal será fijar siempre en supuestos de esta naturaleza un mínimo vital que contribuya a cubrir los gastos repercutibles más imprescindibles para la atención y cuidado del menor, y admitir sólo con carácter muy excepcional, con criterio restrictivo y temporal, la suspensión de la obligación del pago de la pensión, pues ante la más mínima presunción de ingresos, cualquiera que sea su origen y circunstancias, se habría de acudir a la solución que se predica como normal, aún a costa de una gran sacrificio del progenitor alimentante.

2º.-  El interés superior del menor se sustenta, entre otras cosas, en el derecho a ser alimentado y en la obligación de los titulares de la patria potestad de hacerlo “en todo caso“, conforme a las circunstancias económicas y necesidades de los hijos en cada momento, como dice el artículo 93 del Código Civil, y en proporción al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe, de conformidad con el artículo 146 del Código Civil.

Ahora bien, este interés no impide que aquellos que por disposición legal están obligados a prestar alimentos no puedan hacerlo por carecer absolutamente de recursos económicos, como tampoco impide que los padres puedan desaparecer físicamente de la vida de los menores, dejándolos sin los recursos de los que hasta entonces disponían para proveer a sus necesidades.

3º.-  La falta de medios económicos determina otro mínimo vital, el de un alimentante absolutamente insolvente, cuyas necesidades, como en este caso, son cubiertas por aquellas personas que, por disposición legal, están obligados a hacerlo, conforme a los artículos 142 y siguientes del Código Civil , las mismas contra los que los hijos pueden accionar para imponerles tal obligación, supuesta la carencia de medios de ambos padres, si bien teniendo en cuenta que, conforme al artículo 452.2 del Código Civil, esta obligación cesa “cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia“, que es lo que ocurre en este caso respecto al padre.

Estamos, en suma, ante un escenario de pobreza absoluta que exigiría desarrollar aquellas acciones que resulten necesarias para asegurar el cumplimiento del mandato constitucional expresado en el artículo 39 de la Constitución Española y que permita proveer a los hijos de las presentes y futuras necesidades alimenticias hasta que se procure una solución al problema por parte de quienes están en principio obligados a ofrecerla, como son los padres.

4º.-  Ante la penosa situación del mínimo vital de la unidad familiar, resulta ilusorio querer salvar el “mínimo vital” del hijo, pues en tales situaciones el derecho de familia poco puede hacer,  debiendo ser las Administraciones públicas a través de servicios sociales las que remedien las situaciones en que tales mínimos no se encuentren cubiertos.

5º.-  Aquí se ha de estar al criterio de proporcionalidad y, por ende, la sentencia de la Audiencia Provincial no justifica la mayor pensión alimenticia que fija respecto a la establecida por el Juzgado de Familia, por lo que se revoca la sentencia y se establece una pensión de alimentos por importe de 63 euros mensuales.

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