Nov 20 2019

🏠 Cl√°usulas suelo, estafados y olvidados

Cláusulas suelo… De ese problema que llenó días enteros de información, que hizo que se tambalearan los cimientos del Tribunal Supremo, ya solo se acuerdan los afectados

 

Primero vino la estafa, y con la estafa, la indignaci√≥n; luego la justicia, y con la justicia, la condena. El final de esa secuencia en un Estado de Derecho tiene que ser la reparaci√≥n, pero es ah√≠ donde se ha cortado la cadena porque el final del cobro abusivo de las cl√°usulas suelo a cientos de miles de familias se ha estancado en la ventanilla burocr√°tica m√°s famosa e hist√≥rica que existe en Espa√Īa, la ventanilla del¬†‚Äėvuelva usted ma√Īana‚Äô¬†que ya inmortaliz√≥ Larra.

 

Cuando todos los incautos estafados esperaban la reparaci√≥n, lo que lleg√≥ fue la dilaci√≥n y el colapso‚Ķ La desesperaci√≥n.¬†¬ŅQui√©n se acuerda ya se las cl√°usulas suelo?¬†Acabamos de atravesar dos campa√Īas electorales en seis meses, un a√Īo completo de m√≠tines y de estrategias electorales en el que las cl√°usulas suelo han desaparecido por completo del debate. El v√©rtigo que produce la evoluci√≥n de una noticia as√≠, de la m√°xima notoriedad a la irrelevancia, s√≥lo puede ser proporcional a la desolaci√≥n que sienten los estafados.¬†Se llegaron a tambalear hasta los cimientos del Tribunal Supremo, parec√≠a de pronto como si todo el sistema pudiera venirse abajo, pero la convulsi√≥n y el esc√°ndalo se han reconducido al terreno del eterno aplazamiento de los problemas, que es algo muy com√ļn entre nosotros.

 

La √ļltima noticia sobre las cl√°usulas suelo, que pas√≥ absolutamente inadvertida por el final de la campa√Īa electoral, se produjo hace unos d√≠as, el pasado 8 de noviembre. La noticia, en s√≠ misma, no era tal noticia porque lo que anunciaba es¬†una nueva pr√≥rroga. Conviene reproducir literalmente la nota de prensa del Consejo General, porque es muy elocuente. Dice as√≠: ‚ÄúEl Consejo General del Poder Judicial, el Ministerio de Justicia y las Comunidades Aut√≥nomas han coincidido en la necesidad de prorrogar el plan de especializaci√≥n de Juzgados en cl√°usulas abusivas ajust√°ndolo a las necesidades concretas de cada √≥rgano judicial. Transcurridos dos a√Īos y medio desde la puesta en marcha de esta medida‚Ķ‚ÄĚ Es decir, dos a√Īos y medio despu√©s de poner en marcha un plan urgente, la especializaci√≥n de los juzgados que tienen que juzgar las cl√°usulas suelo para evitar el¬†colapso de las demandas, ¬°dos a√Īos y medio despu√©s!, lo que se decide es volver a prorrogarlo. Estamos en pleno ojo del hurac√°n, el punto exacto del embrollo en el que se empantanan tantas cosas. Lo que nadie puede decirle a quienes reclaman desde hace a√Īos que les devuelvan un dinero que les pertenece, es¬†cu√°ndo van a cobrar, si dentro de tres, de cuatro o de cinco a√Īos.

 

 

‚ÄúY en esas estamos‚Ķ‚ÄĚ, me dice un amigo, entre desesperado y abatido. Es uno m√°s de los casi tres millones y medio de ciudadanos afectados por esas hipotecas con cl√°usula suelo. Sin necesidad de pormenorizar el detalle de lo sucedido, la suya habr√° sido una experiencia similar a la inmensa mayor√≠a de los afectados, gentes que se entregaron al banco para adquirir una vivienda, ese derecho constitucional que en Espa√Īa s√≥lo se consigue a precios de un art√≠culo de lujo.¬†Nunca les advirtieron de que los intereses variables no eran tales, que ten√≠an un suelo. Cuando lleg√≥ la crisis y se hundi√≥ el Euribor, estall√≥ el esc√°ndalo y se vieron, como bobos, en el centro de una tomadura de pelo en la que s√≥lo ellos no estaban al corriente de lo que ocurr√≠a, ni gobiernos, ni notarios, ni, por supuesto, los agentes bancarios les hab√≠an advertido de lo que pasaba. Llegaron las reclamaciones judiciales, las sentencias, las severas correcciones de los tribunales europeos y cuando, finalmente, todo se resuelve y les dan la raz√≥n, los ponen en cola para esperar. Una cola tan larga que es imposible ver ni el principio ni el final; la ventanilla del ‚Äėvuelva usted ma√Īana‚Äô es una idea precisa de la forma que dicen que tiene el infinito.

 

A pesar de que m√°s de un 96% de los casos lo ganan los hipotecados en los tribunales, los bancos siguen litigando a√ļn sabiendo que van a perder

 

‚ÄúLos Juzgados est√°n colapsados -dice mi amigo- y la idea es que mi juicio se celebre en 2022. ¬ŅTe das cuenta? Tiene bemoles, porque llevamos esperando desde hace cinco o seis a√Īos a que se resuelva el litigio y, mientras tanto,¬†pagando una hipoteca que sin cl√°usula me supondr√≠a 200 euros menos al mes. Todo esto depende, l√≥gicamente, del importe de cada pr√©stamo, pero no dejo de preguntarme cu√°ntos desahucios se habr√≠an podido evitar si se hubiera anulado la cl√°usula suelo en su momento. Piensa que, seg√ļn el Banco de Espa√Īa, la devoluci√≥n media si acudes a la Justicia es de 10.000 o de 12.000 euros, y de la mitad si vas al mecanismo extrajudicial, y que ese dinero tendr√≠a que estar en el bolsillo de los hipotecados.

 

¬ŅQu√© hubiera supuesto para la econom√≠a espa√Īola esa inyecci√≥n de dinero en las econom√≠as de tanta gente? Pues nada, a pesar de que¬†m√°s de un 96% de los casos lo ganan los hipotecados en los tribunales, los bancos siguen litigando y litigando, recurriendo y recurriendo, a√ļn sabiendo que van a perder, para alargar todo lo posible el procedimiento y colapsar m√°s los tribunales. intentando desanimar, cansar, o desesperar al que ha sido estafado por una cl√°usula abusiva. No hay que imaginar lo que le ocurrir√≠a a cualquier persona si le da por incumplir una sentencia, pues los bancos y las cajas, ya ves‚Ķ ¬ŅNadie puede hacer nada para evitar este desprop√≥sito?‚ÄĚ

 

Cl√°usulas suelo‚Ķ De ese problema que llen√≥ d√≠as enteros de informaci√≥n, que hizo que se tambalearan los cimientos del Tribunal Supremo, ya solo se acuerdan los afectados, que son millones.¬†Millones de ciudadanos que pertenecen a la Espa√Īa silenciada, la Espa√Īa ignorada, parientes cercanos a aquellos que viven en la Espa√Īa vaciada. ‚ÄúSer√≠a l√°stima que se acabara el modo de hacer mal las cosas [en Espa√Īa]. ¬ŅConque, porque siempre se han hecho las cosas del modo peor posible, ser√° preciso tener consideraciones con los perpetuadores del mal?‚ÄĚ, se preguntaba Larra en aquel art√≠culo suyo, de enero de 1833, tan lejano y tan cercano; tantas cosas han pasado que lo realmente extraordinario aqu√≠ es la capacidad de los vicios para mutar y permanecer. El Pobrecito hablador se contestaba solo a la pregunta: ‚ÄúAs√≠ est√° establecido; as√≠ se ha hecho hasta aqu√≠; as√≠ lo seguiremos haciendo‚ÄĚ.

 

Fuente: elconfidencial.com
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